La representación de animales en la moneda de Cartago Nova

Autor: Daniel Pérez García

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‹‹Ciencia de las monedas y medallas, principalmente de las antiguas››. Esta es la definición que la Real Academia Española de la Lengua da para la numismática. Esta ciencia es una de las fuentes más fiables, aparte de la escritura, para conocer períodos históricos y algunos de sus personajes más relevantes, así como grandes acontecimientos o simplemente modos de vida de algunas zonas concretas. Es en el mundo griego, o más bien oriental, donde aparecen las primeras monedas acuñadas por el rey de Lidia (1), en torno al siglo VII a.C., que realmente son pepitas de oro en las que imprime el sello real, lo que facilitó enormemente el comercio de la época. Los griegos, por supuesto, vieron las ventajas de este tipo de objeto y decidieron copiar el sistema, haciendo a partir de estos momentos que el ya de por sí gran potencial de su comercio aumentase exponencialmente.
Posteriormente, en el mundo romano, la moneda no solo era un objeto para el intercambio comercial, sino que lo utilizaron también como método propagandístico, como objeto de publicidad política de grandes personajes como emperadores, o simplemente los magistrados locales que querían hacer campaña política, y para ello utilizaban la moneda, algo que circulaba constantemente.
La representación de animales en la moneda es tan antigua como la misma; en la moneda acuñada en Lidia, que representa en su anverso a un león mirando hacia la derecha y en actitud desafiante, rugiendo. La representación de estos en la moneda no es por el simple hecho de la decoración de la misma, sino que tiene un trasfondo, un significado que por supuesto los habitantes del mundo antiguo conocerían a la perfección pero que nosotros tenemos que intentar deducir y hacer una aproximación al significado de la misma, no queriendo decir con esto que sea cierto lo que se deduzca al respecto.
Siguiendo la estela de la moneda durante la época romana, llegamos al siglo I a.C., a una ciudad muy concreta, Cartago Nova, la Qart-Hadast púnica, situada en el sureste peninsular, bañada por el mar Mediterráneo y con unas florecientes y ricas minas en sus alrededores. En las ciudades de provincia, la acuñación de moneda no empezó hasta este siglo; antes no se han encontrado atisbos de moneda o de intentos de acuñación de la misma. Si bien es principalmente en época de Augusto cuando comienzan a surgir las cecas provinciales, hay en algunos sitios como es el caso de Cartago Nova que comienzan un poco antes. Se presume que hay una tanda de siete emisiones (2) anteriores al 27 a.C., pero presentan una gran complejidad debido a que tenemos muy pocos datos al respecto.
Entre estas siete emisiones es donde encontramos la representación de animales, concretamente tres, una serpiente, un delfín y un águila. La representación de estos tres animales en concreto tiene gran significado, ya que gracias a esto también se puede conocer parte de la historia de la ciudad o sus costumbres.
A la primera emisión pertenece la representación de la serpiente. Este animal siempre se ha asociado al culto de dioses salutíferos, es decir, es un animal asociado a la salud, asociado a dioses como Esculapio y Salus, Serapis o Eshmún (3). Las representaciones de estos dioses se han hechos siempre con una serpiente enroscada o bien a sus brazos o sus cuerpos o bien a la vara de Esculapio (4).
La ciudad de Cartago Nova siempre ha estado muy relacionada con los cultos a dioses salutíferos debido a que por su orografía y la cercanía de zonas de aguas pantanosas (marjales) se producían epidemias en la ciudad. Se observa que la representación de una serpiente en el anverso de la moneda tiene su significado con la cultura de la ciudad, o incluso hay teorías que apuntan a que represente a la propia ciudad, al igual que la lechuza representa a Atenas, la serpiente podría representar a Cartago Nova, ya que Polibio  dice que en Cartago Nova ya había un templo dedicado a Esculapio en el siglo II a.C. y la ubicación del mismo era en el Mons Esculapii, el actual Cerro del Castillo de la Concepción, aunque hasta la fecha no se ha encontrado nada que pueda confirmar las palabras de Polibio. En esta moneda también podemos observar las leyendas de L.FABRIC en el reverso, y junto a la serpiente P.ATELLI (VS), dos personajes pertenecientes a familias importantes de la ciudad, si bien de la familia de P. Atellius tenemos más documentación que de la L. Fabricius, pero para hablar de las leyendas que presentan las monedas habría que dedicar otro trabajo aparte, ya que es otro tema muy interesante para conocer a los propios habitantes de la ciudad.

Moneda acuñada en Cartago Nova en la que está representada una serpiente. Perteneciente a la primera emisión. Fuente

La segunda serie de monedas con animales pertenece a la tercera emisión (siempre siguiendo la clasificación de Llorens) de la ceca de Cartago Nova en un período anterior a la época augustea. En este caso el animal representado es un delfín. El delfín se interpretaba en época romana como símbolo de buen augurio para los navegantes. El hecho de encontrarse un delfín mientras se realizaba la travesía por mar significaba que el viaje iba a ser bueno y tranquilo. Si se era comerciante, este resultaría provechoso, ya que no encallaría el barco o no sería atacado por piratas y el comerciante conseguiría sacar buen provecho de las mercancías que llevaba en la bodega de su nave.
El hecho de que la mayor parte del flujo comercial de la ciudad se hiciera por mar (5) y del importante y seguro puerto de la ciudad, hicieron de Cartago Nova una sede comercial de gran importancia, ya que las minas, los salazones y el garum (6) producidos en la ciudad eran muy apreciados en otros rincones del territorio romano. Por tanto, vemos en qué manera se puede asociar esta representación de un delfín en una moneda acuñada en Cartago Nova; el hecho de que tuviera un importante flujo comercial marítimo nos hace pensar que el delfín está asociado a esta cantidad de marinos y comerciantes que pisaban la ciudad y que antes de partir del puerto se encomendarían al dios de los mares, Neptuno, para gozar de su protección y poder encontrar en su camino estos animales muy estrechamente relacionados con el dios del mar y con la navegación.
Por otro lado la ciudad, como ya se ha dicho, estaba íntimamente relacionada con el delfín debido a que se representaba en la moneda; pero también encontramos estas representaciones en lingotes de plomo o en mosaicos de la ciudad, por lo que vemos la importancia de este animal para los habitantes de la misma, probablemente no solo en esta época si no a posteriori.
También cuenta con una leyenda algo más elaborada que la anterior. Aquí podemos leer C.CAEDIUS / T.POPILIUS en el anverso, junto a nuestro delfín; y en el reverso IIVIR QVIN, es decir, nos dice el cargo de estos dos ciudadanos de Cartago Nova, el cargo de duoviri quinquenales (7); y junto a esta leyenda nos aparece una palma, pero no se sabe el significado, bien podría estar relacionada con la vegetación de la zona, ya que el palmito es muy abundante, pero es simplemente una mera suposición.

Moneda acuñada en Cartago Nova en la que está representado un delfín. Perteneciente a la tercera emisión. Fuente.

Por último, el único animal que nos queda por analizar, el águila. El águila es conocida por todo el mundo como el símbolo del Imperio y del poder en Roma, así como símbolo religioso. El águila es el símbolo de Júpiter también, por lo que se puede relacionar con el culto a este dios, al padre de los dioses. Este tipo de emisión tiene una gran semejanza con unos denarios acuñados en Roma a nombre de M. Plaetorius y M.f. Cestianus (RRC 409/1), que están datados en el 67 a.C., por lo que se puede deducir que alguien venido de Roma trajo este tipo de moneda y gustó tanto en Cartago Nova como para hacer monedas parecidas.

Moneda acuñada en Roma, posiblemente copiado el cuño en Cartago Nova. Fuente

En la moneda de la ciudad también se ve cómo tiene las alas expandidas, algo común en la acuñación romana a partir del 221 a.C., pero que en las monedas hispanas solamente se ha encontrado en tres sitios Saetabis, Obulcoy Murgis (8). Y concretamente en la ciudad de Cartago Nova, el hecho de que este águila con las alas expandidas aparezca asociada a objetos religiosos no ha sido hallada en ningún otro sitio de la Península; concretamente el objeto al cual aparece asociada es un lituus. Por tanto, este animal en concreto está más asociado al ámbito religioso en este caso que a la típica asociación que se hace del mismo con el ejército y el poder romanos. En su reverso nos vuelven a aparecer objetos religiosos, una pátera, un capis y el lituus (9). Por lo que se puede convenir en el fuerte arraigo religioso de la ciudad. La leyenda que acompaña a esta moneda en el anverso es L.IUNIUS II VIR QVIN (Q) AVG (VR) y en el reverso L.ACILIUS II VIR QVIN (Q) AVG (VR), ambos son duoviros quinquenales y augures, por lo que el lituus tiene confirmada su función como objeto religioso, y más concretamente augural, en esta emisión.

Moneda acuñada en Cartago Nova en la que está representada un águila. Pertenece a la quinta emisión y se asemeja a la moneda acuñada en Roma. Fuente

Por lo tanto, y como conclusión final, se puede comprobar cómo la numismática, a través de su simbología, nos acerca mucho más al conocimiento de costumbres o de personajes de cierta relevancia de la época, al menos en este caso en una ciudad provincial como es Cartago Nova, y permite analizar desde la perspectiva de la moneda ciertos aspectos muy interesantes del mundo romano que, por otro lado, en muchos casos pasaríamos por alto.
1- El reino de Lidia se encontraba al oeste de Turquía y era fronterizo con las colonias griegas.
2- La clasificación de estas siete emisiones ha sido hecha por Mª del Mar Llorens en el libro “La ciudad de Carthago Nova: Las emisiones romanas”, Murcia, 1994.
3- Asclepio e Higía, para los griegos, Esculapio y Salus para los romanos, dos divinidades, padre e hija respectivamente relacionadas con la medicina (Esculapio) y con las técnicas curativas, la limpieza y la sanidad (Salus). Serapis, una divinidad greco-egipcia también asociada a la medicina; y Eshmún, divinidad fenicio-púnica asociada igualmente a la medicina y las artes curativas.
4- La vara o el bastón de Esculapio es una vara de madera en la que se encuentra enroscada una serpiente. La vara es el símbolo de la profesión médica y la serpiente, debido a que cambia de piel cada cierto tiempo, es el símbolo del rejuvenecimiento.
5- La mayor parte del comercio era marítimo porque a pesar de los problemas que pudiera haber, era más seguro y más rápido que el comercio terrestre, que por supuesto también existía; pero siempre que se podía realizar el comercio por mar, esta era la vía elegida para hacerlo.
6- El garum es la salsa de tripas de pescado fermentadas en salmuera, muy apreciado por los romanos y muy caro. Cartago Nova tenía fama de producir uno de los mejores garums, y su exportación a Roma era muy frecuente. En la actualidad, podríamos decir que el garum se asemeja a nuestro ketchup, una salsa creada para enmascarar el sabor de los alimentos.
7- Los duoviri quinquenales eran los encargados de realizar los censos en los municipios y eran elegidos cada cinco años.
8- Estas ciudades son en la actualidad Játiva, Porcuna y El Ejido, respectivamente.
9- El lituus es el bastón curvo usado por los augures, con el cual trazaban al aire libre un templo simbólico para delimitar así el campo de observación; la pátera es un plato redondo ricamente decorado con asas o sin ellas, generalmente de metal, vidrio o barro, y cuya función era recoger la sangre de las víctimas del sacrificio realizado a los dioses; y el capis es un cuenco de bronce o barro con dos asas para contener el vino en los sacrificios.

 

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